La conjuntiva es el revestimiento fino y transparente que cubre la parte delantera del ojo, que se puede inflamar ya sea por un proceso infeccioso o  por una alergia, provocando los conocidos ojos rojos.

Este problema suele durar poco tiempo aunque en algunas personas se puede hacer crónico.

La causa más frecuente es provocada por virus o bacterias, que se puede contagiar fácilmente de ojo a ojo o de una persona a otra. También hay conjuntivitis por hongos y se producen sobre todo en las personas que utilizan gotas para los ojos a base de cortizona por mucho tiempo.

Las molestias que se presentan son:

Hay otro tipo de conjuntivitis como la alérgica que se relaciona con la contaminación, aire acondicionado o el polen de las plantas. En este tipo de conjuntivitis también desarrollan una picazón intensa, ardor y enrojecimiento de los dos ojos.

Si llegas a presentar este problema sigue las siguientes recomendaciones:

La mayoría de las conjuntivitis suelen mejorar con estas medidas, sin embargo si persiste consulta a tu médico.